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  • Teotihuacan, Misterios y Enigmas, Español Latino

    Teotihuacan (en náhuatl: Teōtihuácān, ‘"Es un lugar donde los hombres se convierten en dioses";1 Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses’)?a es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades prehispánicas de Mesoamérica. El topónimo es de origen náhuatl y fue empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus habitantes. Los restos de la ciudad se encuentran al noreste del valle de México, en los municipios de Teotihuacan y San Martín de las Pirámides (estado de México), aproximadamente a 45 kilómetros de distancia del centro de la Ciudad de México. La zona de monumentos arqueológicos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco en 1987.


    Piramide de Quetzalcoatl, Teotihuacán, Estado de México
    Los orígenes de Teotihuacán son todavía objeto de investigación entre los especialistas. Alrededor del inicio de la era cristiana, Teotihuacán era una aldea que cobraba importancia como centro de culto en la cuenca del Anáhuac. Las primeras construcciones de envergadura proceden de esa época, como muestran las excavaciones en la Pirámide de la Luna. El apogeo de la ciudad tuvo lugar durante el Periodo Clásico (ss. III-VII d. C.). En esa etapa, la ciudad fue un importante nodo comercial y político que llegó a tener una superficie de casi 21 km2, con una población de 100 mil a 200 mil habitantes. La influencia de Teotihuacán se dejó sentir por todos los rumbos de Mesoamérica, como muestran los descubrimientos en ciudades como Tikal y Monte Albán, entre otros sitios que tuvieron una importante relación con los teotihuacanos. El declive de la ciudad ocurrió en el siglo VII, en un contexto marcado por inestabilidad política, rebeliones internas y cambios climatológicos que causaron un colapso en el Norte de Mesoamérica. La mayor parte de la población de la ciudad se dispersó por diversas localidades en la cuenca de México.

    Se desconoce cuál era la identidad étnica de los primeros habitantes de Teotihuacán. Entre los can

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  • La tumba del Rey da la bienvenida a la primavera en Canarias

    Arteara (Gran Canaria), 21 mar (EFE).- (Imagen: José María Rodríguez y Elvira Urquijo) Cuando el sol rebasa el risco de Amurga (Gran Canaria) cada 21 de marzo, sus primeros rayos iluminan en solitario un túmulo central de una de las necrópolis prehispánicas más importantes del archipiélago. Es el equinoccio, que pone en marcha los calendarios solares de los antiguos canarios.

    La necrópolis de Arteara, situada junto al caserío del mismo nombre, en San Bartolomé de Tirajana, no ocupa un lugar cualquiera, ni en la geografía de Gran Canaria, ni en la historia de las sociedades que habitaron el archipiélago hasta la conquista.

    Emplazada sobre un gigantesco derrumbe del barranco de Fataga, a unos 400 metros sobre el nivel del mar, consta de un millar de túmulos funerarios que se extienden por dos kilómetros cuadrados y cuyo valor se ha mantenido vivo hasta hoy en la tradición oral.

    Los antiguos canarios utilizaron este cementerio durante centurias; de hecho, el carbono 14 atestigua que en ese lugar los aborígenes de la isla despidieron a sus seres queridos, al menos, desde el siglo VIII hasta el XV y de forma casi ininterrumpida.

    "Eso son unos 700 años de utilización en época prehispánica. Se puede decir que cerca de treinta generaciones de los antiguos canarios fueron enterrados aquí", explica el arqueólogo Xabier Velasco, del servicio de Patrimonio del Cabildo de Gran Canaria.

    Como afirma este especialista, por sí solo, eso ya revela que este era un lugar especial para los aborígenes, que además dejaron allí uno de sus más espectaculares ejemplos del dominio que desarrollaron sobre la astronomía y los calendarios.

    Solo dos días al año, hoy y el 22 o 23 de septiembre, los primeros rayos de sol que sobrepasan la montaña de Amurga se cuelan por una hendidura natural en forma de "V" e iluminan de lleno la tumba central de la necrópolis, a la que durante generaciones los lugareños han llamado "El túmulo del Rey".

    Son los dos equinoccios del año, que marcan la llegada de la primavera y el comienzo del otoño, fechas a las que algunos autores atribuyen una carga mística o religiosa (porque los antiguos canarios adoraban al sol, Magec), pero que, sobre todo, señalan momentos relevantes que marcaban el ritmo de una sociedad dependiente de la agricultura y la ganadería.

    "Desde el Paleolítico, las poblaciones trataron de controlar el paso del tiempo, de las estaciones, algo que solo puede hacerse tomando como referencia fenómenos recurrentes, como el recorrido del sol y las estrellas", explica Xabier Velasco.

    En este caso, colocaron con precisión la tumba del Rey -en realidad, allí reposa desde hace trece siglos un varón de unos 18 años, amortajado con juncos- para que los primeros rayos del sol de la primavera y el otoño la iluminaran solo a ella, mientras el resto del cementerio aborigen permanece algunos minutos más en penumbra.

    El fenómeno no solo es de una exactitud pasmosa -no ocurre ni un día antes, ni uno después-, sino que en Gran Canaria existen varios enclaves prehispánicos más así, "yacimientos con estrella" donde ese tipo de alardes astronómicos se repiten, tanto en los dos equinoccios del año, como en el solsticio de verano.

    El observador de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria José Carlos Gil, estudioso de la cultura aborigen, cita algunos, como la cueva de las Cuatro Puertas, en Telde, o el almogarén del Roque Bentayga, en la cumbre.

    El primero es una cueva excavada en una toba volcánica donde los rayos del sol entran en el atardecer del día más largo del año y van formando una flecha que recorre el interior hasta tocar un punto horadado en la roca justo antes de desaparecer; y el segundo, un lugar sagrado (almogarén), donde la luz del amanecer se cuela en los equinoccios por una muesca en la montaña y va incidiendo sobre una serie de cazoletas abiertas en suelo.

    O el más espectacular de todos, la cueva de Risco Caído, en Artenara, también en la cumbre, todo un observatorio solar, donde los rayos del sol marcan los dos equinoccios y el solsticio de verano en unas pareces decoradas con grabados en forma de "V", que algunos expertos consideran alegorías de la fecundidad, explica Gil.

    Como su colega arqueólogo, este estudioso de la astronomía subraya que el control del tiempo no era baladí: de él podía depender la supervivencia, saber cuándo había llegado el momento propicio para sembrar, acertar con el comienzo de la cosecha o estar preparado para el inicio de la época de celo del rebaño.

    Esa habilitad ha pervivido hasta solo hace unas décadas en los pastores de Canarias, capaces muchos de ellos de decir sin titubear la hora del día o el momento del año con solo mirar al sol. O a las estrellas de los limpísimos cielos del archipiélago.



    IMAGEN: RECURSOS DEL FENÓMENO Y DE VISITANTES



    DECLARACIONES: XABIER VELASCO, ARQUEÓLOGO DEL CABILDO DE GRAN CANARIA. JOSÉ CARLOS GIL, MIEMBRO DE LA AGRUPACIÓN ASTRONÓMICA DE GRAN CANARIA



    Palabras clave: efe,canarias,equinocci

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  • la gran teotihuacan, Misterios y Enigmas, Español latino

    Teotihuacan (en náhuatl: Teōtihuácān, ‘"Lugar donde los hombres se convierten en dioses";1 Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses’)?a es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades prehispánicas de Mesoamérica. El topónimo es de origen náhuatl y fue empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus habitantes. Los restos de la ciudad se encuentran al noreste del valle de México, en los municipios de Teotihuacan y San Martín de las Pirámides (estado de México), aproximadamente a 45 kilómetros de distancia del centro de la Ciudad de México. La zona de monumentos arqueológicos fue declarada Patrimonio de la Humanidad por Unesco en 1987.


    Piramide de Quetzalcoatl, Teotihuacán Estado de México
    Los orígenes de Teotihuacán son todavía objeto de investigación entre los especialistas. Alrededor del inicio de la era cristiana, Teotihuacán era una aldea que cobraba importancia como centro de culto en la cuenca del Anáhuac. Las primeras construcciones de envergadura proceden de esa época, como muestran las excavaciones en la Pirámide de la Luna. El apogeo de la ciudad tuvo lugar durante el Periodo Clásico (ss. III-VII d. C.). En esa etapa, la ciudad fue un importante nodo comercial y político que llegó a tener una superficie de casi 21 km2, con una población de 100 mil a 200 mil habitantes. La influencia de Teotihuacán se dejó sentir por todos los rumbos de Mesoamérica, como muestran los descubrimientos en ciudades como Tikal y Monte Albán, entre otros sitios que tuvieron una importante relación con los teotihuacanos. El declive de la ciudad ocurrió en el siglo VII, en un contexto marcado por inestabilidad política, rebeliones internas y cambios climatológicos que causaron un colapso en el Norte de Mesoamérica. La mayor parte de la población de la ciudad se dispersó por diversas localidades en la cuenca de México.

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  • arqueologo espeleologo maravilla, Misterios y Enigmas, Español latino

    La arqueología (del griego «ἀρχαίος» archaios, viejo o antiguo, y «λόγος» logos, ciencia o estudio) es la ciencia que estudia los cambios físicos que se producen desde las sociedades antiguas hasta las actuales, a través de restos materiales distribuidos en el espacio y conservados a través del tiempo.

    La mayoría de los primeros arqueólogos, que aplicaron la nueva disciplina a los estudios de los anticuarios, definieron la arqueología como el «estudio sistemático de restos materiales de la vida humana ya desaparecida». Otros arqueólogos enfatizaron aspectos psicológico-conductistas y definieron la arqueología como «la reconstrucción de la vida de los pueblos antiguos». En Estados Unidos e Inglaterra, la arqueología ha estado considerada siempre como una disciplina perteneciente a la antropología mientras que esta se centra en el estudio de las culturas humanas, la arqueología se dedica al estudio de las manifestaciones materiales de éstas. De este modo, en tanto que las antiguas generaciones de arqueólogos estudiaban un antiguo instrumento de cerámica como un elemento cronológico que ayudaría a ponerle una fecha a la cultura que era objeto de estudio, o simplemente como un objeto con un cierto valor estético, los antropólogos verían el mismo objeto como un instrumento que les serviría para comprender el pensamiento, los valores y la cultura de quien lo fabricó. Sin embargo, en la mayoría de los países, la arqueología ha estado más unida al estudio de la historia; en un principio como ciencia auxiliar de la historia del arte, y luego de la historiografía en general.

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  • Los collares de "doña Carmen"

    Madrid, 2 dicimbre (CERESTV.es / EFE)

    El hecho de que Carmen Polo, la mujer más poderosa del franquismo y apodada "la Collares", tenía una desmedida afición a las joyas no se discute, pero la "leyenda negra" respecto a que "arrasaba" en las joyerías madrileñas sin que sus propietarios recibieran nunca el pago fue un rumor nunca confirmado. Cuando se cumplen 25 años de la muerte de la que fue esposa de Francisco Franco, la periodista Carmen Enríquez relata en su libro "Carmen Polo. La Señora de El Pardo" los usos y costumbres de esta mujer y la gran influencia que ejerció en la vida pública española durante los cuarenta años de poder absoluto de su marido. El libro se hace eco de la "leyenda negra" que cuenta que los joyeros madrileños acordaron durante la dictadura costear entre todos los obligados regalos que debían hacer a la mujer de Franco cuando visitaba sus establecimientos, un rumor que, asegura Carmen Enríquez en una entrevista con Efe, nunca ha sido confirmado por los propietarios afectados. Lo que si confirmaron incluso algunos allegados al propio Franco era cómo una de las íntimas amigas de "la Collares" se "paseaba" por adelantado a estas visitas aconsejando a los joyeros que hicieran algún regalo a Carmen Polo. "Lo que está claro y nítido", es la costumbre de "ir habitualmente muy enjoyada, con su eterno collar de varias vueltas de muy buen tamaño y de excedente calidad", indica la autora en el libro, que recuerda que en su atuendo tampoco faltaban nunca los pendientes, también usualmente de perlas. Estas perlas eran casi obligadas en su día a día pero otra cosa era el despliegue de joyas que tanto Carmen Polo como su hija lucían en ocasiones especiales: tiaras espectaculares dignas de reinas para las escasas visitas de jefes de Estado que entonces se acercaban a la España franquista y, especialmente, la que lució "Carmencita" en su boda con el marqués de Villaverde. Uno de los episodios que más retratan su desmedida afición por las joyas, recuerda la periodista, es la que relata el nieto mayor de Carmen Polo en el libro "La naturaleza de Franco": tras celebrar sus bodas de oro, la "Señora" quiso cambiar las alhajas que le habían regalado por este motivo familiares y allegados por un diamante de gran tamaño y valor que había "fichado" en una joyería. Pero, para completar el alto precio del diamante (entre 8 y 9 millones de las antiguas pesetas), necesitaba, además de las alhajas que le habían regalado, dinero que pidió a su marido, pero que éste le negó. Otro testimonio recogido en el libro de los tesoros acumulados por la mujer de Franco procede de Jimmy Giménez-Arnau, que fue marido de una de sus nietas, y que aseguró que existía en la casa familiar un cuarto de unos 40 metros cuadrados con armarios estrechos, en los que se guardaban "collares, diademas, pendientes, guirnaldas, broches, camafeos" de "perlas, aguamarinas, brillantes, diamantes, oros y plata". Pero lo que más le gustaba a Carmen Polo en cuestión de joyas era irse de viaje con una amiga suya a la joyería de un pueblo de Portugal, según señala el historiador gallego Carlos Fernández Santander, que sostiene no obstante que, cuando visitaba la fábrica de cerámica de Sargadelos, abonaba siempre los productos que adquiría. Aparte de las joyas, las antigüedades eran otra de las devociones de Carmen Polo, explica Enríquez, que recoge en su libro una anécdota vivida por José Antonio Vaca de Osma, diplomático e historiador que fue gobernador civil de Ávila y la recibió en su casa durante una visita oficial. Cuenta Vaca de Osma que a la llegada a su domicilio, Carmen Polo se fijó en un capitel bizantino que tenía en la estancia en la que estaban y que alabó con insistencia mirándolo cada vez "con ojos más ansioso". El gobernador supo resistirse a la presión de la mujer de Franco para que le regalara el valioso objeto prometiéndole que le conseguiría otro, cosa que hizo. Episodios parecidos circulan por toda España pero, señala Enríquez, abundan sobre todo en Oviedo, cuyas familias mejor situadas "mandaban guardar la plata" que había en sus casas cuando doña Carmen anunciaba que iba de visita porque, si se encaprichaba de alguna pieza, había que regalársela. Objetos de valor acumulados durante años y años y que, al fin de la dictadura, salieron del Palacio de El Pardo llenando camiones y furgonetas para seguir siendo disfrutados por la que ya nunca más sería la "Señora".

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  • Lujo y color en Brasil en el cierre del desfile de carnaval

    Río de Janeiro, 12 feb (EFE) (Imagen: Miguel Ángel Blanco)

    Desfiles lujosos y llenos de color de Mangueira y Beija-Flor, que cada año están entre las favoritas al título, marcaron la última velada de desfiles de las escuelas de samba del carnaval de Río de Janeiro que concluyó en la madrugada de hoy.

    La Estación Primera de Mangueira, dedicó a Cuiabá, capital del estado de Mato Grosso, su innovadora presentación en el sambódromo Marqués de Sapucaí, pero problemas técnicos en una carroza y el alto número de integrantes hicieron que la escuela excediera en seis minutos el tiempo máximo de 82 minutos para el desfile.

    Por cada minuto de más, la escuela pierde un décimo de punto, lo que significa que Mangueira comenzará en desventaja ante sus rivales mañana cuando se escoja a la ganadora del carnaval, lo que llevó a las lágrimas al final del desfile a su presidente, Ivo Meirelles.

    Más allá de las fallas técnicas, Mangueira emocionó al público al introducir como novedad la división de su banda de músicos en dos grupos, unos vestidos de maquinistas de tren y otros de cocineros, que se alternaron en la ejecución de la samba.

    En su dedicatoria a Cuiabá, ciudad del centro-oeste del país, Mangueira recordó a los "bandeirantes", expedicionarios que expandieron las fronteras de Brasil cuando todavía era una colonia portuguesa, y su relación con los indios de la zona de Mato Grosso, así como la fauna y la flora típica de esa región.

    El lujo y la grandeza de las carrozas también fue una característica de Beija-Flor, escuela que presentó un desfile dedicado a los caballos de paso mangalarga, una raza brasileña.

    Para contar su historia, Beija-Flor escenificó en el sambódromo las leyendas de las batallas del caballero San Jorge contra el dragón, de Pegaso, de los centauros y del caballo de Troya.

    Igualmente recordó las campañas militares de Alejandro Magno a lomos de Bucéfalo, del rey persa Darío, del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, de los Cruzados, y la afición por este animal de los gitanos, representados en fiestas con un derroche de color en la indumentaria.

    Imperatriz Leopoldinense basó su desfile en Pará, un estado de la Amazonía brasileña, del cual mostró su deslumbrante riqueza natural, pero también la devastación causada por el hombre.

    La escuela llevó al sambódromo la cerámica marajoara, pueblo indígena que habitó la isla de Marajó, en el delta del río Amazonas; la riqueza gastronómica y turística, como el mercado de Ver-o-Peso, en Belén, la capital regional, y las tradiciones religiosas, representadas en la multitudinaria procesión del Cirio de Nazaret en la misma ciudad.

    Imperatriz completó con artistas paraenses en sus carrozas, como las cantantes Fafá de Belém y Gaby Amarantos o la actriz de telenovelas Dira Paes.

    La última jornada de los desfiles la comenzó Sao Clemente, escuela que cada año lucha por mantenerse en la elite del carnaval, con un espectáculo dedicado a escenas y personajes famosos de la televisión brasileña.

    Bajo el título "Horario noble", Sao Clemente centró su presentación en las telenovelas que se emiten en el horario estelar, que es el mismo del comienzo de los desfiles en el sambódromo.

    La escuela puso en escena personajes de telenovelas como "La esclava Isaura", "Ronda de piedra", "El astro", "Gabriela", "Roque Santeiro" o "Avenida Brasil".

    Con un tema más económico que artístico se presentó Grande Río, que contó con samba la campaña del estado de Río de Janeiro por impedir un cambio en el reparto de las regalías del petróleo, con el argumento de que esa mudanza perjudicaría sus finanzas puesto que es el mayor productor de crudo del país.

    Al ritmo del coro que decía "lo que es mío es mío", en referencia a las regalías del "oro negro", Grande Río hizo un recorrido por las diferentes etapas de la industria petrolera, desde la extracción del crudo a grande profundidades en el litoral brasileño con plataformas y sondas robóticas.

    Palabras clave: efe-barranquilla-carnaval-colombia



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  • Arqueólogos españoles hallan en Luxor una tumba infantil de hace 3.550 años

    El Cairo, 31 ene (EFE).- El hallazgo del ataúd de un niño de hace unos 3.550 años cerca de la ciudad de Luxor puede arrojar luz sobre ese periodo tan poco conocido del Antiguo Egipto, según dijo a Efe el jefe del equipo español que lo ha descubierto, José Manuel Galán.

    Colocado en el suelo sin protección, el ataúd apareció hace unos días intacto ante los ojos de los expertos, que desde hace tres años exploran los alrededores de las tumbas de Djehuty y Hery, dos altos dignatarios de la corte egipcia entre los años 1500 y 1450 a.C.

    Los arqueólogos mostraron su extrañeza por descubrir en ese lugar esta pieza de finales de la dinastía XVII y anterior a la época de Hery.

    A diferencia de otros ataúdes, no se encontraba en las tumbas de la colina que domina esa zona de la orilla occidental de Luxor, indicó Galán, interesado en encontrar ahora los restos de los padres del pequeño.

    "Normalmente, los niños se enterraban en cementerios familiares", sostiene el experto, que investiga los misterios de la antigua necrópolis de Dra Abu el-Naga, sobre la que se han superpuesto otros enterramientos a lo largo del tiempo y que "se salvó" de las excavaciones de egiptólogos en los siglos XIX y XX.

    El ataúd descubierto, de madera tallada y pintado de blanco, data del año 1550 a.C., una época "importante porque se conoce muy poco", según Galán.

    Hace falta remontarse al momento en el que Tebas (la actual Luxor) era una mera capital provincial, ya que todavía Egipto se hallaba dividido en provincias a falta de una monarquía central.

    La expulsión de los hicsos y la reconquista de Egipto por parte de los tebanos hizo de esa ciudad la capital del reino, lo que marcó una transición hacia el Imperio Nuevo faraónico que el mismo Hery vivió y en el que se enmarcan vestigios como el citado cementerio de la dinastía XVII.

    Ese camposanto ha proporcionado a los arqueólogos capillas de adobe, pozos funerarios, figuras de madera, textiles de lino con inscripciones y una serie de objetos a la que hay que añadir el nuevo ataúd infantil.

    Junto a esta pieza de pequeño tamaño y libre de inscripciones, el equipo de arqueólogos descubrió una colección de platos de cerámica y estatuas pequeñas de madera que representan a personajes como Ahmose, considerado el primer rey de la dinastía XVIII, señaló el encargado egipcio de Antigüedades de Luxor, Mansur Bureiq, en un comunicado.

    Además, en esta zona debió de ser enterrado un príncipe que podría ser Ahmose Sapair, cuyas huellas está siguiendo la delegación española, explicó Galán, que detalló que por razones desconocidas su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación y donde se depositaban variadas ofrendas.

    Dentro de un proyecto de restauración y documentación, el equipo, dirigido por este investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España y patrocinado por la empresa española Unión Fenosa, se encuentra limpiando el patio de la tumba de Djehuty.

    Este dignatario, que vivió unos cincuenta años después de Hery, fue supervisor del tesoro y de los artesanos de la reina Hatshepsut, una de las pocas mujeres que ocupó el poder en el Antiguo Egipto.

    Desde 2002, el proyecto ha servido para explorar los secretos de esa época faraónica como ocurrió en 2011, cuando se descubrió un depósito con más de 80 figuras de barro, de 15 centímetros cada una y una antigüedad de 3.000 años, que pudieron pertenecer al ajuar funerario de un sacerdote.

    IMÁGENES FACILITADAS POR EL CSIC.

    Palabras clave: efe-egipto-arqueologia-tumba-niño

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  • Alucinogenos: Yopo (DMT) y chamanismo de los Piaroa

    Conocido popularmente como yopo, cohoba, nopo, mopo o parica, es un árbol perenne natural del Caribe y Sudamérica. Alcanza los 20 m de altura y tiene su corteza espinosa. Sus flores son esféricas y de color amarillo claro tirando a blancas. No se considera especie amenazada. Se utiliza en rituales (por sus efectos alucinógenos) y como planta medicinal. Las habas negras de las vainas de estos árboles se tuestan y se majan en un mortero con cal, las cenizas o las cáscaras calcinadas para hacer un rapé psicodélico llamado yopo. El yopo era inhalado por la nariz mediante inhaladores de cerámica o cañas de bambú en ceremonias religiosas de los aborígenes del Caribe. Su principio activo es el alcaloide N,N-dimetiltriptamina, que produce síntomas de incoordinación motriz y, a menudo, se perciben los objetos engrosados (macropsia). Se usan las semillas: se torrefactan, se machacan y se inhalan con ayuda de un tubo.

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  • EFESTILO Los collares de "doña Carmen"

    Madrid, 2 dic (EFE).- El hecho de que Carmen Polo, la mujer más poderosa del franquismo y apodada "la Collares", tenía una desmedida afición a las joyas no se discute, pero la "leyenda negra" respecto a que "arrasaba" en las joyerías madrileñas sin que sus propietarios recibieran nunca el pago fue un rumor nunca confirmado.

    Cuando se cumplen 25 años de la muerte de la que fue esposa de Francisco Franco, la periodista Carmen Enríquez relata en su libro "Carmen Polo. La Señora de El Pardo" los usos y costumbres de esta mujer y la gran influencia que ejerció en la vida pública española durante los cuarenta años de poder absoluto de su marido.

    El libro se hace eco de la "leyenda negra" que cuenta que los joyeros madrileños acordaron durante la dictadura costear entre todos los obligados regalos que debían hacer a la mujer de Franco cuando visitaba sus establecimientos, un rumor que, asegura Carmen Enríquez en una entrevista con Efe, nunca ha sido confirmado por los propietarios afectados.

    Lo que si confirmaron incluso algunos allegados al propio Franco era cómo una de las íntimas amigas de "la Collares" se "paseaba" por adelantado a estas visitas aconsejando a los joyeros que hicieran algún regalo a Carmen Polo.

    "Lo que está claro y nítido", es la costumbre de "ir habitualmente muy enjoyada, con su eterno collar de varias vueltas de muy buen tamaño y de excedente calidad", indica la autora en el libro, que recuerda que en su atuendo tampoco faltaban nunca los pendientes, también usualmente de perlas.

    Estas perlas eran casi obligadas en su día a día pero otra cosa era el despliegue de joyas que tanto Carmen Polo como su hija lucían en ocasiones especiales: tiaras espectaculares dignas de reinas para las escasas visitas de jefes de Estado que entonces se acercaban a la España franquista y, especialmente, la que lució "Carmencita" en su boda con el marqués de Villaverde.

    Uno de los episodios que más retratan su desmedida afición por las joyas, recuerda la periodista, es la que relata el nieto mayor de Carmen Polo en el libro "La naturaleza de Franco": tras celebrar sus bodas de oro, la "Señora" quiso cambiar las alhajas que le habían regalado por este motivo familiares y allegados por un diamante de gran tamaño y valor que había "fichado" en una joyería.

    Pero, para completar el alto precio del diamante (entre 8 y 9 millones de las antiguas pesetas), necesitaba, además de las alhajas que le habían regalado, dinero que pidió a su marido, pero que éste le negó.

    Otro testimonio recogido en el libro de los tesoros acumulados por la mujer de Franco procede de Jimmy Giménez-Arnau, que fue marido de una de sus nietas, y que aseguró que existía en la casa familiar un cuarto de unos 40 metros cuadrados con armarios estrechos, en los que se guardaban "collares, diademas, pendientes, guirnaldas, broches, camafeos" de "perlas, aguamarinas, brillantes, diamantes, oros y plata".

    Pero lo que más le gustaba a Carmen Polo en cuestión de joyas era irse de viaje con una amiga suya a la joyería de un pueblo de Portugal, según señala el historiador gallego Carlos Fernández Santander, que sostiene no obstante que, cuando visitaba la fábrica de cerámica de Sargadelos, abonaba siempre los productos que adquiría.

    Aparte de las joyas, las antigüedades eran otra de las devociones de Carmen Polo, explica Enríquez, que recoge en su libro una anécdota vivida por José Antonio Vaca de Osma, diplomático e historiador que fue gobernador civil de Ávila y la recibió en su casa durante una visita oficial.

    Cuenta Vaca de Osma que a la llegada a su domicilio, Carmen Polo se fijó en un capitel bizantino que tenía en la estancia en la que estaban y que alabó con insistencia mirándolo cada vez "con ojos más ansioso". El gobernador supo resistirse a la presión de la mujer de Franco para que le regalara el valioso objeto prometiéndole que le conseguiría otro, cosa que hizo.

    Episodios parecidos circulan por toda España pero, señala Enríquez, abundan sobre todo en Oviedo, cuyas familias mejor situadas "mandaban guardar la plata" que había en sus casas cuando doña Carmen anunciaba que iba de visita porque, si se encaprichaba de alguna pieza, había que regalársela.

    Objetos de valor acumulados durante años y años y que, al fin de la dictadura, salieron del Palacio de El Pardo llenando camiones y furgonetas para seguir siendo disfrutados por la que ya nunca más sería la "Señora". EFE

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    Palabras clave: efe-efestilo-carmen polo-dictador-franco-moda-joyas-perlas

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